El interés compuesto es la idea más importante de las finanzas personales, porque funciona a tu favor cuando ahorras y en tu contra cuando te endeudas. Esta guía explica qué es, cómo se calcula y por qué el tiempo pesa más que casi cualquier otro factor.
Qué es el interés compuesto
En el interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial. En el interés compuesto, los intereses que vas ganando se suman al capital y, a partir de ese momento, también generan intereses. Es «interés sobre interés». La fórmula es:
capital final = capital inicial × (1 + r)n
donde r es el tipo de interés por periodo y n el número de periodos.
Simple frente a compuesto: un ejemplo a 5 %
Si inviertes 10.000 € a un 5 % anual sin tocarlos, estos son los resultados con cada tipo de interés:
| Plazo | Interés simple | Interés compuesto | Diferencia |
|---|---|---|---|
| 10 años | 15.000 € | 16.289 € | 1.289 € |
| 20 años | 20.000 € | 26.533 € | 6.533 € |
| 30 años | 25.000 € | 43.219 € | 18.219 € |
Al principio la diferencia es pequeña, pero crece cada año. A 30 años, el interés compuesto convierte 10.000 € en más de 43.200 €, frente a los 25.000 € del interés simple.
El poder de ahorrar cada mes
El efecto es todavía mayor cuando aportas dinero de forma regular. Esta tabla muestra qué pasa si ahorras 200 € al mes con un 5 % anual, capitalizado cada mes:
| Plazo | Lo que aportas | Capital final | Intereses ganados |
|---|---|---|---|
| 10 años | 24.000 € | 31.056 € | 7.056 € |
| 20 años | 48.000 € | 82.207 € | 34.207 € |
| 30 años | 72.000 € | 166.452 € | 94.452 € |
A 30 años, los intereses ganan más que lo que tú has aportado. Fíjate en el salto: pasar de 20 a 30 años no suma un 50 % más, sino más del doble. El tiempo es el ingrediente que más multiplica. Es una ilustración matemática: las rentabilidades reales no están garantizadas, varían cada año y la inflación resta poder de compra.
La regla del 72
Un truco para estimar cuánto tarda el dinero en duplicarse: divide 72 entre el tipo de interés anual. Al 5 % tarda unos 14,4 años (el cálculo exacto es 14,2). Al 8 % tarda unos 9 años. No es exacta, pero sirve para hacer estimaciones rápidas de cabeza.
El lado oscuro: cuando juega en tu contra
El interés compuesto también funciona con las deudas. Si debes 1.000 € a un 20 % anual y no pagas nada durante 5 años, la deuda llega a 2.488,32 €. En una tarjeta de 3.000 € con un 22 % de TIN, el primer mes ya se generan unos 55 € de intereses. Por eso las deudas con tipos altos hay que liquidarlas cuanto antes: cada mes que pasa, el interés se suma al capital y crece solo.
Pequeñas diferencias de tipo, grandes diferencias a largo plazo
Si aportas esos 200 € al mes durante 30 años, un 5 % anual te deja 166.452 €, y un 4 % te deja 138.810 €. Un solo punto de diferencia, que puede venir de las comisiones o de la elección de producto, supone 27.642 € menos en 30 años. Conviene mirar siempre las comisiones y los gastos recurrentes de cualquier producto de ahorro o inversión.
Cómo aprovecharlo
- Empieza pronto, aunque sea con poco. Cada año extra pesa más que subir un poco la aportación.
- Sé constante. Automatizar el ahorro mensual evita que dependa de tu fuerza de voluntad.
- Vigila las comisiones, que se llevan una parte de la rentabilidad cada año.
- Paga primero las deudas caras. Liquidar una deuda al 20 % equivale a ganar un 20 % sin riesgo.
El mismo efecto explica por qué amortizar antes un préstamo ahorra tanto. Puedes verlo en la calculadora de amortización con pagos extra, que muestra cuántos intereses te ahorras pagando un poco más cada mes, o calcular el coste de un préstamo con la calculadora de préstamo personal.
Esta guía es educativa y no es una recomendación de inversión. Los ejemplos usan un tipo constante e ilustrativo, y no garantizan ninguna rentabilidad.